jueves, 31 de marzo de 2011

Abundancia será tu comienzo y tu final.

Proverbios 10:22 (NVI) “La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse…” Dios quiere enriquecerte

Reciba esto: Este es un tiempo donde Dios está hablando porque está deseoso de bendecir a Su gente.

*Que bueno es saber de un Dios que quiere coronar de favores a sus hijos.

Cuando nosotros comenzamos a imaginar cómo sería que Dios nos use, que Dios nos prospere, que Dios se manifieste en nuestra vida, es hermoso.

*Pero Dios está hablando a su Gente para decirle, lo que imaginaste en tu vida. Es hora que lo vivas.

Aprenda esto: Estamos en la hora del Reino, donde debemos renovar la manera de pensar. La idea de Dios es que salgas de la situación que te encuentras. Bórrate de tu mente esa imagen de un Dios que pareciera está esperando tu caída, tu derrota.

*La mayoría de la gente piensa que Dios está esperando que te vaya mal para decirte: “haaaa, viste…” … Dios no es como nosotros.

Por eso dice el libro de Santiago 1:13, “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie…”

Aprenda esto: Dios no está esperando que te vaya mal. Eso es un invento del hombre que predica a un Dios que no conoce y que lo interpreta según su medida de capacidad mental. En base a su complejo espiritual.

*Dios dice: A Mí, no me tienta saber que te podes perder. A Mí, me alegra que lo puedas lograr.

Pablo entendió esto cuando dijo en 2 Corintios 4:8-9, “Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos…”

1. Atribulados en todo: No significa que es el fin, simplemente que algunas cosas externas están desordenadas. ¿Cómo se que no es el fin? Porque la biblia dice, Mas no angustiados. Aunque estés cargado de problemas, sino le das lugar a la angustia, vas a salir. Porque si no hay angustia, hay paz.

2. En Apuros: En el original griego, significa, estar sin recursos. Una situación de pena. Tener deudas. No saber qué camino tomar. Pero Dios dice, no desesperados. La palabra desesperado es, sin esperanza. Dios dice, podes estar en apuros, sin recursos, pero no sin esperanza. Porque no estás donde estas para vivir ahí, estas de paso.

3. Perseguidos: Sobre nosotros hay una persecución que conocemos y otra que no. La que conocemos es la que vivimos cotidianamente, pero hay una que no sabemos, de una o de otra. Dios dice no estás solo. No estás desamparado (desamparado es, abandonado, sin ayuda, dejado en el desierto) Dios dice, nunca voy a dejar de ayudarte, pase lo que pase.

4. Derribados: Es, tirado en tierra no destruido, destruido es dado por terminado o finalizado, puesto totalmente fuera del camino. Abolido. Terminado.

*En otras palabras, podes estar atribulado, sí, podes estar en apuros, sí, perseguidos, sí, derribados, sí. Pero no angustiados, desesperados, desamparados, destruidos.

Reciba esto: Dios sabe nuestra condición, es por esto, que Dios no quiere destruirte y condenarte... Dios quiere enriquecerte.

Hay cinco cosas que Dios habla acerca de la prosperidad

Cuando la biblia habla que la bendición de Dios es la que enriquece, te revela acerca de la prosperidad:

1. La prosperidad es del espíritu, lo cual significa que puedo tomarlo por fe.

2. La prosperidad es una unción, lo que significa que puedo recibirla.

3. La prosperidad es un don. La Biblia dice que Dios nos da el poder de hacer riquezas.

4. La prosperidad es una bendición.

5. La prosperidad es una cosecha. No se cansen de hacer el bien porque a su tiempo cosecharán.

*Es importante comprende que hay que ser fructífero, porque sin serlo, no puedo ser bendecido.

Aprenda esto: Dios bendice la fructificación, porque es la orden que el da desde el comienzo de los días.

*Cuanto más te actives, mas Gloria será desatada. Porque Dios quiere enriquecerte.

El caso de Adán y Eva

Ellos se perdieron, la multiplicación bajo la bendición. Por salir de la cobertura de un Dios que desde la creación misma les mostro que la abundancia es el punto de partida del ser humano y no la meta a alcanzar.

Observen esto: Cuando Dios hizo a Adán lo tomó y lo puso en un lugar fructífero, un huerto donde cada árbol tenía fruto y le dio permiso para comer de todos los árboles. Ahora, Adán y Eva no tuvieron a sus hijos en un lugar fructífero, los tuvieron después de pecar, los tuvieron en lugar de confusión y lucha. En vez de multiplicar la fructificación, multiplicaron el dolor, en vez de bendición, multiplicaron maldición, en vez de prosperidad, multiplicaron escasez.

Dios es tu confianza y protección

Contar con el favor de Dios es el mayor privilegio que un ser humano pueda tener sobre la tierra.

Comentario de Proverbios capitulo 3.

“Confía en el Señor de todo corazón,
y no en tu propia inteligencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él allanará tus sendas”. Pr. 3:5-6

Si pensamos que confiar en nuestra capacidad es una gran garantía, estamos equivocados, Dios nos dice que con el corazón confiemos ante todo en él, esto es lo que para Dios es sensato y cuerdo. ¿Cómo un simple mortal puede tener más confianza en si mismo que en el Dios creador de todo? no confiemos que con nuestra sola habilidad podremos vencerlo todo, porque si Dios no nos respalda nuestras habilidades o autoconfianza puede resultar en una gran frustración como muchas veces nos ha pasado.

“Reconócelo en todos tus caminos” reconocer es dar a Dios su lugar debido como nuestro guía y ayuda suprema. Reconócelo en todo lo que hagas y emprendas, confía en su ayuda protectora y en su sanidad completa, ya sea física o emocional, reconócelo en todas tus actividades y dale toda la gloria al que vive para siempre; y luego él se encargará de enderezar y allanar el camino que tenemos por delante para que nos sean más fáciles y sencillas las cosas. Allanar significa que Dios nos quitará obstáculos y complicaciones en la vida.

"No seas sabio en tu propia opinión;
más bien, teme al Señor y huye del mal.
Esto infundirá salud a tu cuerpo
y fortalecerá tu ser. Vs. 7 y 8

Nuestro punto de vista es muchas veces muy limitado y solo juzgamos desde nuestra pequeña perspectiva de las cosas, por eso, debemos antes que confiar en nuestra propia astucia comprender que nos podemos equivocar y ser humildes, esto es aprender a cerrar la boca y no juzgar.

Antes de preocuparnos por opinar de todo, mejor usemos el tiempo para temer a Dios y para alejarnos del mal. Para Dios el más sabio es quién lo respeta sobre todas las cosas, es aquel que tiene en cuenta sus caminos, no despreciando los consejos y pecando deliberadamente. Temer a Dios es hacer lo que le agrada, seguir sus consejos y huir de las tentaciones y la maldad. Esto añade una promesa maravillosa: “Infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser” ¿Quieres salud, quieres fortaleza interior? El cuerpo recibirá una salud inusual y una energía sobrenatural cuando somos sumisos a Dios, humildes con nuestra opinión y andamos en los caminos de nuestro Padre celestial.

"Honra al Señor con tus riquezas
y con los primeros frutos de tus cosechas.
Así tus graneros se llenarán a reventar
y tus bodegas rebosarán de vino nuevo". Vs. 9 y 10

Muchos hombres y mujeres usan de manera pésima el dinero, pensando que siendo mezquinos y no gastando nada podrán retener más dinero, piensan que comprando lo mínimo y lo más económico van a retener más, sin embargo la sabiduría de Dios nos dice todo lo contrario; nos enseña una mentalidad de sobreabundancia, Dios es el dueño de todo el oro y las riquezas del mundo. Y cuando seguimos estos consejos poseeremos a nuestro favor abundancia en extremo, se llenará nuestra casa y nuestros ingresos serán multiplicados, incluso estaremos bajo la protección de Dios para que no tengamos gastos y pérdidas innecesarias. El principio básico de la prosperidad en el reino de Dios siempre, siempre, siempre es dar y dar con un corazón alegre honrando al Señor, el dueño de nuestras vidas, porque todas tus riquezas proceden de Dios. Cuando recibas tus ganancias, da ante todo de esas primicias al Señor, hónralo con tus diezmos y ofrendas para su obra. Esto lo aclaró Jesús cuando tuvo una disputa con los fariseos hipócritas, que les ordenó que sean misericordiosos ante todo, que tengan el amor de Dios en sus corazones si querían ser espirituales, pero también les aclaró que no dejen de diezmar, Jesús no abolió el diezmo, más bien lo confirmo diciendo: “Debían haber practicado esto, sin dejar de hacer aquello (el diezmo)”. (Lc. 11:42). Cuando damos estamos declarando que nuestro amo es Dios y no el dinero. Nuestras dádivas para la obra del Señor es el sistema que Dios eligió emplear para propagar su palabra.

Esta promesa en proverbios 3:9-10 no es solo que Dios nos sostendrá, sino que nuestras ganancias llegarán a rebosar, "a reventar". El principio de la riqueza no es mezquinar, es honrar a Dios para tener sobre abundancia.

“No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,
Ni te fatigues de su corrección;
Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere”. Vs. 11 y 12

Hay cosas que las hemos aprendido mediante el sufrimiento, tenemos la tendencia a retener más algunas lecciones por medio de las experiencias que por medio de las enseñanzas teóricas. Muchas cosas que nos han pasado Dios las ha permitido para que aprendamos alguna lección.

Se dice que hay dos formas de no reincidir en los errores y es por golpearnos o por prudencia, por eso en los versos anteriores se nos insiste en seguir los consejos de Dios ante todo, de lo contrario tendremos consecuencias. Pero es bueno saber que Dios nos corrige porque nos ama, así como el padre al hijo a quien quiere. Dios no sería bueno si nos descuidará y nos dejará sin enseñarnos por medio de advertencias o experiencias.